Democracia real

miércoles, 25 de mayo de 2011


El hecho de que las instituciones hayan sido pensadas o dominadas por la dictadura de los intereses establecidos no es un argumento contra la existencia de dichas instituciones, sino una razón para derribarlas y reemplazarlas por otras mejores.                                                                                    
por Maite Iniesta

Hoy en día, en España y en otros muchos países occidentales, vivimos en una democracia liberal elitista parapetada en:
- Un sistema de partidos altamente insatisfactorio y normalmente bipartidista; 
- Elecciones representativas cada cuatro años, que más que como depositarios del poder último de decisión nos consagra como siervos de la gleba
- Parlamentarismo enquistado en luchas intestinas, más preocupados por agotar al rival con escándalos que buscar el bien común y el Bienestar de sus ciudadanos
- y división de funciones (que no división de poderes) pues no existe una auténtica separación de poderes entre el legislativo, ejecutivo y judicial, sino que están imbricados.


Este modo democrático representativo liberal elitista está manejado por lo que se han venido a llamar 'políticos profesionales', es decir, esos a los que se les paga por decidir en nuestro nombre sin que nos hayan preguntado nuestra opinión. Un nuevo despotismo: hablan y actúan en nombre de un pueblo al que se niegan a escuchar (un gran ejemplo lo tenemos en las ruedas de prensa sin preguntas - me escuchas a mí y te callas)

Además, uno de los grandes peligros para la ya de por sí poca democracia de la que disponemos es la cada vez mayor influencia neoconservadora en la oligarquía gobernante. La actual crisis es un ejemplo soberbio de ello, pues las políticas neoliberales provocaron la mayor crisis económica de la Historia...y para salir de ella nos imponen la misma receta.

Algunos de los dogmas de esta corriente de pensamiento son:
- Autorregulación del Mercado, que tiene la solución para todos los problemas (aunque según recuerdo no fue el Mercado quien sacó del atolladero a los bancos cuando quebraron sino que fue ese anoréxico Estado que propugnan los neocon...¡qué curioso!)
- Iniciativa individual del capitalismo anarquista. Aquí el ejemplo lo tenemos en la Unión Europa que se suponía sin fronteras internas (Tratado de Schengen) aunque la realidad se ha revelado bien distinta. La actitud de Dinamarca hace unos días y la de Italia y Francia hace unas semanas ha dejado en evidencia que no hay fronteras para los capitales, pero sí para las personas)
- Minoración alarmante del Estado y del sector público. Las consecuencias de la crisis están claras: la provocan los bancos con sus irresponsables decisiones con las que tanto dinero han ganado y cuando lo pierden todo lo pagamos los ciudadanos. ¿Cuántos banqueros han salido a pedir disculpas?¿Cuántos altos cargos con responsabilidad directa en esta crisis han dimitido?¿Cuántos están en la cárcel? En contrapartida, a los mortales mileuristas les imponen más presión fiscal, menores salarios, menores prestaciones sociales y la amenaza constante del copago. Y yo pregunto, ¿quién se creen que lo paga? Como dice el mix de refranes: en perro flaco todo son pulgas y al perro que tiene dinero se le llama Señor Perro.
- Ampliación de medidas represoras. Se ha constatado en los últimos años un desarrollo desproporcionado de la literatura judicial relacionada con delitos económicos, financieros y societarios que, casualmente, se ha traducido en reformas penales. Todo ello ha provocado un aumento desproporcionado de estos delitos que hoy pueblan los artículos del Código Penal - no hay más que fijarse en los delitos de propiedad intelectual y en la controvertida Ley Sinde)

Ante esta situación proponemos una Democracia: participativa, directa, real, de compromiso ciudadano, lo que Benjamin Barber denomina Democracia Fuerte en un libro homónimo. Este tipo de democracia auténtica se caracteriza por:
- Debate democrático con deliberación conjunta de todos los ciudadanos divididos en fórums locales (la spanish revolution y sus asambleas y comisiones son un ejemplo inmejorable de consenso creativo) establecimiento de una agenda común ciudadana, escucha y empatía.
- Proceso de toma de decisiones democrático, es decir, que cuando se vaya a tomar una decisión trascendental que afecta al conjunto de los ciudadanos, estos sean consultados a través de referéndums (al modo de Islandia) Hoy en día el empleo de los referéndums podría facilitarse gracias a las nuevas TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación)
Sin embargo, parece evidente que los políticos actuales prefieren seguir tomando ellos las decisiones que nos incumben generalmente a todos excepto a ellos mismos (recordemos la negativa de los eurodiputados de aplicarse la política de austeridad en sus viajes de avión)
- Acción común con trabajos conjuntos, reparto de tareas, incentivo de los servicios públicos y promoción de la cooperación ciudadana.

Además, una auténtica democracia jamás debe olvidar sus principios rectores: participación, transparencia, información de calidad y pluralismo. Unos principios para los que resulta indispensable una labor profesional y ética de los medios de comunicación, que deberían ser conscientes de su responsabilidad y del enorme poder que tienen en las democracias. Dicho poder debería estar menos encaminado a conseguir beneficios empresariales y más a cumplir con la función social de vertebrar y hacer viable una democracia real.

El dilema es democracia blanda (elitista, liberal, representativa) donde somos convidados de piedra o Democracia Fuerte (participativa, directa, social) donde tenemos que responsabilizarnos de la trayectoria vital de nuestra comunidad.
En cualquier caso, incluso en una democracia representativa, cuanto más políticamente activos sean los ciudadanos, mayores serán sus posibilidades de influir en la manera en que el Estado es gobernado.

En cambio, si nos negamos a reclamar vías de mayor participación política, cederemos cotas de autogobierno.

No obstante, en este punto, como bien dice George Monbiot en su libro La Era del Consenso, "todos los que tenemos capacidad de acción nos vemos obligados a elegir. Podemos emplear esta capacidad para asegurarnos una existencia cómoda y sin peligros. Podemos, con toda racionalidad, subordinar nuestro deseo de libertad a nuestro deseo de seguridad. O podemos utilizar nuestra capacidad de acción para cambiar el mundo".

Ninguno de los grandes cambios que son necesarios ocurrirá de manera espontánea. Las instituciones existentes no pueden cambiarse a sí mismas. Su poder reside en los ordenamientos en los que tienen origen, y atacar esa injusticia equivaldría a su propia disolución. Los gobiernos no actuarán en nuestro nombre a menos que se vean forzados a hacerlo.

Depende de tu disposición a abandonar tu apego al viejo mundo y comenzar a pensar como ciudadanos del nuevo; depende del cambio de seguridad por libertad, de comodidad por lucha. Depende de tu voluntad para actuar. Bien. ¿A qué esperamos?

Spanish revolution

jueves, 19 de mayo de 2011


“El cambio social y político siempre se ha llevado a cabo en todas partes y en todas las épocas a partir de miles de acciones gratuitas y en ocasiones tan inútilmente heroicas que no guardan proporción con su eficacia. Gotas de lluvia incesante de lucha y sacrificio que termina inundando los bastiones de la opresión si los muros de incomunicación entre soledades paralelas empiezan a resquebrajarse y los espectadores se convierten en actores.”

Este párrafo corresponde al libro Comunicación y poder de Manuel Castells y creo que condensa en él todo lo que estamos viviendo en España estos días.

¿Quién le iba a decir a los políticos que se iban a encontrar con este panorama?
Ni el más revolucionario podría haber soñado con lo que está pasando ahora mismo en este país. En muchas ciudades hay réplicas de esta protesta que lleva a los ciudadanos a exclamar su indignación, su rechazo a lo que está pasando y a lo que están haciendo los partidos políticos...esos mismos que por mandato constitucional (art. 6 CE) deberían ser democráticos en su funcionamiento y no lo son.

El lunes la Cadena SER presentaba una interesante propuesta para ampliar el debate público, esta iniciativa se llama Encuentros Por y comenzó analizando la situación de la democracia. Una de las cuestiones giraba en torno a la juventud y en si está dormida, aletargada, anestesiada...

Dos días más tarde, los mismos políticos que nos desencantaban,frustraban nuestras expectativas y desanimaban, decidieron que para 'preservar el derecho a un voto responsable' se prohibía la manifestación convocada en SOL y con ello consiguieron despertarnos definitivamente. Además, decían que no existían circunstancias extraordinarias que justificaran tal manifestación... ¿qué hay más extraordinario que los que deberían representarte se dediquen a todo menos a lo que deberían?

¿Dónde está la democracia cuando mandan callar a un pueblo que se había decidido, por fin, a hablar, a escupirles las ignominias que nos están haciendo, los sufrimientos que están infligiendo a su propio pueblo como títeres de poderes extranjeros?
¿Cómo podemos permitir que sigan existiendo institutos tan claramente antidemocráticos como las listas cerradas, la disciplina de partido o la total ausencia de mecanismos que permitan exigirles el cumplimiento de sus promesas electorales?

Hubo hace un par de siglos una revolución democrática que empezó en Madrid y que se rebeló contra un poder impuesto a espaldas del pueblo, con unos mandatarios más centrados en su interés particular que en servir a sus ciudadanos... hace 3 años los políticos de turno acudieron a multitud de actos para conmemorarlo y hoy lo tienen delante de sus narices y lo prohíben.
Este detalle supone el culmen de lo que se ha venido llamando la real politik, término equivalente al de hipocresía institucionalizada.

Hoy la imagen de miles de personas manifestando pacíficamente su descontento es portada en un diario tan emblemático como el Washington Post. Hoy no queda tan lejos el París de 1968.

Mayo del 68 es conocido como el mayo francés, en aquella ocasión la utópica lucha la desbarató De Gaulle con su célebre "se acabó el recreo". Hoy los jóvenes de la Sorbona peinan canas y la vida nos ha enseñado mucho en los sucesivos mayos han ido pasando y que separan 1968 de 2011.

Esta vez no podrán con nosotros porque estamos hartos y despiertos. Estamos suficientemente preparados como para no caer en los mismos errores que antaño y también estamos lo bastante seguros como para saber que van a tener que esforzarse por contentarnos...porque sin nosotros NO son nada.

Hagamos que el mayo de 2011 sea conocido como el mayo español; un mes en el que el pueblo reclamó su posición legítima como dueño soberano de su futuro, como depositario único de la legalidad democrática, como ciudadanos de un país que nos necesita para funcionar.

#nonosmoverán #spanishrevolution #acampadasol

El futuro es ahora, hoy es el día para decir Basta. Este es el momento de recuperar el poder que nos han arrebatado.
por Maite Iniesta

Los figurantes

martes, 17 de mayo de 2011

La actual crisis económica ha puesto de manifiesto la deficiencia de los mecanismos democráticos. Las drásticas decisiones que se han adoptado, siempre a espaldas de los ciudadanos, así lo demuestran, pues hacen cargar al pueblo con los errores de unos pocos que durante mucho tiempo jugaron a ser dioses y no se acordaron de 'papá Estado' cuando sus cuentas de resultados arrojaban saldos multimillonarios.

Se repite, como viene siendo habitual, la tristemente célebre máxima empresarial: "Los beneficios son privados pero las pérdidas se socializan."

Con este panorama ya de por sí desalentador, nos encontramos ante una nueva forma de terrorismo, algo que podría calificarse como "terrorismo de cuello blanco". Este tipo de terroristas no se inmolan, sino que viajan en jet privado y leen el Financial Times. Estos individuos tratan de amedrentarnos con la amenaza constante de un rescate. Y, además, nos exigen que -para evitar el eventual rescate- apliquemos la receta que ellos imponen.

Y este fin de semana nos piden que vayamos a votar. El gran problema es que no hay nada nuevo bajo el sol: la política del "y tú más", listas llenas de ilustrísimos imputados en casos de corrupción (delitos contra la Administración, donde son candidatos a entrar o quedarse) y la sensación de que son el mismo perro con distinto collar.

Ante esta papeleta nos encontramos
los llamados a las urnas el próximo 22 de mayo, en esa 'fiesta de la democracia' que es elegir unas siglas cada cuatro años y que esos individuos, nuestros representantes supuestamente elegidos por el pueblo (si obviamos el pequeño detalle de las listas cerradas), decidan lo que les apetezca durante otros cuatro años.

Si hiciéramos una definición etimológica de la palabra DEMOCRACIA descubriríamos que es de origen griego y está compuesta por la palabra demos, que significa pueblo, y la palabra cratos, que significa poder. Según lo expuesto podemos colegir que el sistema que tenemos en este país no es una democracia, al menos no una democracia auténtica.

Pero es el escueto papel de figurantes que nos otorga esta democracia representativa española. Muchos nos planteamos si merece la pena votar (mañana es mi día límite para decidirlo porque acaba el plazo para el voto por correo) y hasta hace poco pensaba que no.
No me apetecía servir de atrezzo en esta pantomima que llamamos democracia... pero me lo he pensado mejor.

Ante la catastrófica posibilidad de que piensen que "el que calla, otorga" y como enemiga confesa del sistema partidista neocanovista actual, me veo en la obligación de emplear mi anecdótico momento de poder para votar.

Lo haré en el único momento que los guionistas de este kafkiano mundo político me permiten actuar y votando les diré que quiero democracia, pero no les quiero a ellos; que quiero un cambio y que, uniendo nuestras voces, los figurantes podemos darle la vuelta al texto que ya han escrito en su propio beneficio.

Así se acabará la jerarquización de roles entre actores principales, secundarios y de reparto, donde dos o tres sofistas profesionales se dedican a hablar en nombre de unas personas a las que se niegan a escuchar, donde nadie está dispuesto a acercar puntos de vista para tratar de mejorar.

Una vez que cambiemos el guión, esta democracia se convertirá en una obra plural, con múltiples voces, donde TODOS tendremos las mismas oportunidades escuchar y ser escuchados; un evento en el que, por fin, TODOS seremos protagonistas.

Para que este final se haga realidad es imprescindible que TODOS estemos dispuestos a decir nuestra frase en el momento oportuno y acompañar al resto mientras actúa. Una democracia real, participativa y directa exige el compromiso activo de los ciudadanos todos los días. Porque en lo que cedamos de autogobierno estaremos perdiendo libertad.

Finalizo con una frase de Benjamin Barber, extraída de su libro Democracia Fuerte,
"la democracia no se hereda, se gana cada día."

por Maite Iniesta


Justicia Universal

sábado, 20 de noviembre de 2010

Muchas barbaridades han ocurrido desde que el mundo es mundo pero sólo desde hace unos años existe un mecanismo para que no queden impunes. Muchos son los que cumplen condena hoy en día, pero pocos lo hacen cuando tras su nombre se apostilla un cargo político o militar y han cometido atrocidades bajo palio. La jurisdicción universal surgió para luchar contra esta grave deformación de la justicia.
por Maite Iniesta
Dicen los expertos de la mente humana que existen numerosos pensamientos automáticos que producen distorsiones cognitivas que tienen como resultado hacer nuestra vida más difícil y menos feliz. Una de las distorsiones cognitivas más frecuentes recibe el nombre de falacia de justicia que supone creer que todo lo que ocurre debe de hacerlo de determinada manera y que de no ser así es injusto.

Este automatismo mental puede llevarnos al fatalismo y pesimismo más absoluto al pensar que nunca se hace justicia o, sensu contrario, puede empujarnos hacia la búsqueda de la equidad, sabiendo que, como dijo Elie Wiesel, "puede haber veces en que seamos incapaces de impedir la injusticia, pero no nunca debe haber una vez en la dejemos de protestar".

Una tesis que podría ser el punto de arranque de una figura jurídica que la justicia española configuró como carta de ajuste de las cuentas pendientes de un dictador con su país. El 'caso Pinochet' supuso un hito en la historia de la justicia universal y dio un empujón definitivo a la firma del Estatuto de Roma, documento mediante el cual se creaba la Corte Penal Internacional.

La detención del dictador chileno en Londres y todo el proceso que siguió fueron claves para que Chile o Argentina decidieran replantearse su pasado; de forma paulatina se eliminaron las leyes de amnistía o de punto final, que obstaculizaban el enjuiciamiento de los crímenes sufridos durante décadas a manos de altos cargos políticos y militares (que, a menudo, coincidían)

La noción de justicia penal universal se enmarca en la lucha contra la impunidad pues se trata, como dice Baltasar Garzón, "del último reducto para cuando todo lo demás (esquema, procedimientos y principios) falla" ya que de lo contrario "se produce un marco de ausencia total de garantías - y de todo límite- en un espacio de impunidad que se va regenerando ante la falta de respuesta", según palabras del juez.

No obstante, el de justicia universal no es un principio pacífico dado que su aplicación va siempre ligada a problemas económicos y diplomáticos entre los distintos países, unido a lo cual se constata una desvirtuación del principio de territorialidad y de soberanía cuando las naciones implicadas ni quieren juzgar ellas mismas los hechos ni quieren que otro país investigue o abra una causa al respecto.

La obstaculización de la jurisdicción universal
En noviembre de 2009 se produjo en nuestro país una reforma en la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) que afectó, entre otros, al artículo 23.4 en el que se introdujeron trabas al ejercicio efectivo de la jurisdicción universal a través de una serie de cláusulas y requisitos para su aplicación. Una nueva redacción que significa "una bajada de pantalones" según Araceli Manjón Cabeza-Olmeda, doctora en Derecho Penal por la Universidad Complutense de Madrid.

El anuncio de la reforma en este polémico precepto se produjo en el 2003 coincidente con la invasión de EEUU en Irak y con la decisión de la Audiencia Nacional de investigar las matanzas de Sabra y Chatila a manos de Israel y la situación irregular de la cárcel de Guantánamo.
Estas circunstancias no fueron en absoluto casuales puesto que con la modificación de la ley es imposible entrar a juzgar estas dos cuestiones y, de hecho, estas causas fueron archivadas sin ningún motivo aparente.

Retos y cuestiones pendientes para la Justicia Universal
Queda aún mucho por hacer en el ámbito de la lucha por los derechos humanos y la defensa de los derechos de las víctimas y de las naciones que han sufrido crímenes flagrantes causados en muchos casos por abuso de fuerza de los Estados, algo que es hoy evidente ante los recientes acontecimientos en el Sáhara.

Hay que desbrozar el camino para la cooperación internacional, fundamental para la garantía de los derechos de las víctimas, y todavía existen muchos obstáculos para conseguir el compromiso de las naciones para la protección eficaz de los DDHH pues los criterios se basan más en los intereses bilaterales.España, que no hace tanto fue abanderada de la lucha por la justicia universal, se lastra con una reforma que da marcha atrás y dificulta la defensa de los que sufren abusos intolerables desde las altas esferas del poder (y en muchas ocasiones por los motivos más peregrinos y de la forma más gratuita) Y no sólo eso, sino que suspende al juez que trató de esclarecer responsabilidades y resarcir moralmente a la víctimas patrias que sufrieron 40 años de dictadura.
Todo un ejemplo de ceguera interesada y de esquizofrenia política.

"Ante las atrocidades tenemos que tomar partido. La posición neutral ayuda siempre al opresor, nunca al víctima. El silencio estimula al verdugo, nunca al que sufre"

Elie Wiesel

Una de cal y otra de arena

jueves, 29 de julio de 2010


Más de un mes ha pasado desde la última vez que escribí aquí y no es que haya sido un mes aburrido precisamente... ni mucho menos.
por Maite Iniesta

Hemos tenido confirmaciones de noticias no demasiado buenas que ya venía adelantando aquí: la marcha de Raúl del Real Madrid y la salida de Nacho Duato de la Compañía Nacional de Danza (CND) de nuestro país. Ambos abandonan dos entidades que con su esfuerzo han llevado a alcanzar las más altas cotas de éxito y consideración a nivel internacional.

Raúl sale del Real Madrid tras 16 años y Duato sale escaldado de la CND después de haber consagrado durante 20 años su talento y su trabajo y de haberla llevado al nivel de las mayores compañías del mundo; es una tragedia que en este país se tenga tanto talento y lo condenemos sistemáticamente al exilio... (eso sí, a los basurillas de cualquier calaña los guardamos entre algodones, véase Telecinco)

Sin embargo, para contrarrestar la acumulación de este mal karma parece que los deportistas españoles se han conjurado y hemos conseguido cuajar uno de los meses de oro para nuestro deporte en muchos ámbitos: ciclismo (3er Tour de Contador), motos (Líderes españoles en todas las categorías y Lorenzo acariciando el título en Moto Gp), tenis (Nadal ganó su segundo Wimbledon), Fórmula 1 (Alonso renace de sus cenizas en el GP de Alemania) y, por supuesto, fútbol (España se proclama campeona del Campeonato del Mundo en Sudáfrica y finalistas del Europeo sub 19 en Francia)

Un poco de pan y circo parece que era lo que el español de a pie pedía a gritos, la crisis se antoja menos dura cuando hay motivos para la celebración, para estar contentos y para sentirse orgullosos de ser españoles.

Y aquí es donde entra el otro gran tema del mes: la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán y la decisión de esta comunidad autónoma de prohibir los toros. Un asunto que, sin duda, traerá cola y despertará impresiones de todo tipo y especialmente tendremos oportunidad de escuchar muchas opiniones suspicaces y sesgadas.

En definitiva, que un mes para no perder la pista a la actualidad y para no dejar pasar la oportunidad de opinar que, por el momento, sigue siendo libre.




Obra de arte en movimiento

miércoles, 23 de junio de 2010

Existe un refrán que viene a ilustrar una situación que paradójicamente nos encontramos en muchas ocasiones ‘Nadie es profeta en su tierra’. Tamara Rojo es probablemente la mejor bailarina que haya tenido jamás España (y una de las mejores del mundo), sin embargo, tuvo que marcharse fuera de nuestras fronteras para alcanzar el máximo nivel en el mundo de la danza y poder vivir de ello.

por Maite Iniesta

El maltrato que los españoles damos a nuestros artistas es algo nefasto y patético y, como dice la propia Tamara Rojo, “es medieval depender de un ministro para poder bailar en este país”. No obstante, todo el que la vea actuar a buen seguro disfrutará de uno de los mayores espectáculos de su vida, porque, aparte de la belleza plástica de sus coreografías, esta mujer irradia elegancia por todos los poros de su piel. Tamara Rojo es una artista del movimiento, en cada gesto mezcla la técnica clásica con su corazón contemporáneo, dando lugar a un estilo ecléctico que actualiza la danza y la llena de sentimiento. Algo que la ha convertido en una de las mejores bailarinas de la escena internacional.

Tamara Rojo nació en Montreal (Canadá) en 1974, de padres españoles, con tan sólo cuatro meses vino a España y desde muy temprana edad se despertó su pasión por la danza. Acudió a la prestigiosa escuela de Víctor Ullate desde los 9 hasta los 17 años (84 -93) y participó en la compañía de Ullate del 91 al 96, pero luego continuó su formación en el extranjero de la mano de David Howard y Renatto Paroni y, con ello, su carrera se lanzó internacionalmente.

Fue invitada a bailar con el Scottish Ballet con el que interpretó a lo largo de los 6 años que trabajó allí El lago de los cisnes, El Cascanueces, Romeo y Julieta y La Sylphide.

Alcanzó el estatus de bailarina principal en el English National Ballet y así se incorporó al Royal Ballet de Londres en 2000, convirtiéndose en la primera española en formar parte de la compañía más importante del Reino Unido y una de las más prestigiosas del mundo. Fue, además, la más joven artista en la historia del ballet que asciende al puesto de primera bailarina.

En diciembre de 2004 el prestigioso crítico de danza Clement Crisp, entusiasmado con la interpretación de la española en El Lago de los Cisnes y Cenicienta recomendó, en las páginas del Financial Times, acudir a todas las representaciones del Royal Ballet donde bailara Tamara Rojo.

Su carrera profesional se ha visto jalonada con diversos premios, tales como la Medalla de Oro y el Premio del jurado en el Concurso Internacional de Danza de París (1994), que consiguió con apenas veinte años; el Premio de la crítica italiana (1996), la denominación de Bailarina Revelación del Año por el Times londinense (1997) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (España, 2002).

En 2001 recibió el Premio a la Mejor Bailarina de los Premios Nacionales de Danza que otorga el Círculo de Críticos del Reino Unido. En 2005 fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias de las Artes.

Ahora mismo se baraja como candidata para sustituir a Duato de su eventual salida al frente del Centro Nacional de Danza, aunque por el momento sólo es una hipótesis. En cualquier caso, los amantes de la danza y del arte, en general, podrán disfrutar de Tamara Rojo en el Liceo el próximo julio con La Bella Durmiente.


El pasado siempre fue presente

sábado, 19 de junio de 2010

La novela parte de la tesis de que es imposible enterrar el pasado, “porque el pasado se abre paso a zarpazos”, según palabras de Amir, el protagonista. Nos cuenta la historia de dos niños, Amir y Hassan, hermanados por la vida pero de posiciones sociales muy diferentes: Amir es rico, hijo de un hombre muy poderoso y respetado de Kabul y Hassan es el hijo de su criado, de la etnia hazara, perseguida y menospreciada por los afganos.

Unos niños que se crían juntos, ambos huérfanos de madre, como hermanos. El padre de Amir, Baba, siempre les recuerda que entre las personas que se habían criado del mismo pecho existían unos lazos de hermandad que ni el tiempo podía romper.

El hecho que cambiará la vida de Amir que, a la edad de 12 años, ansioso por impresionar a su admirado padre utilizará la fidelidad sin límites de su amigo Hassan para ganar la competición anual de cometas y lo que ocurrirá después marcará las vidas de ambos niños. Sobre Amir pesará a lo largo de su vida un pasado de pecados no expiados y Hassan vivirá una traición de parte de su amado Amir que le partirá el corazón.

Este libro, además, cuenta la vida después de la invasión soviética de 1975, la odisea del exilio de Amir y su padre a los EEUU y la dureza de la vida lejos de la patria: la soledad y la nostalgia que sienten muchas personas al abandonar su país.

Recoge momentos duros y sangrientos, pero se trata de una violencia medida, con la contrapartida de una dosis justa de ternura. En algunas ocasiones se puede respirar una violencia más sutil, la de la culpabilidad. Al mismo tiempo hay páginas impregnadas de nobleza y humanidad. El primer libro de Khaled Hosseini va creciendo en intensidad, no hay nada superfluo. Mantiene en todo momento un ritmo sostenido que nos va conmoviendo.

Un libro que nos ayuda a comprender mejor los sufrimientos y los sentimientos del pueblo afgano y la mezquindad humana en un forcejeo con los sentimientos. Y cómo Amir, muchos años después, consigue su redención.