¿Hablan mi idioma en Qué?

martes, 20 de abril de 2010

¿Somos así porque nos gustan ciertas películas, o nos gustan ciertas películas porque somos así? Ésa es una de las grandes preguntas que muchos cinéfilos (por no emplear el más que manido ‘frikis’) se hacen cuando termina de ver filmes del estilo de ‘El gran Lebowski’ o ‘Pulp fiction’, porque veréis, jóvenes, en esto del cine parece que todo está inventado… ¿todo? No, un grupo de irreductibles cineastas se ha propuesto desde hace años inyectar aire fresco a este arte y lanzar, a través de su trabajo, su manifiesto de genialidad. Españoles, el cine no ha muerto.
por Maite Iniesta


-No existen las
preguntas estúpidas, Peligro. -¿Cómo pueden meter todo este hielo por un agujero tan pequeño?
Morgan Freeman y Jay Baruchel en Million Dollar Baby

Hay quien dice, no obstante, que la originalidad no existe, como también se dijo del hombre perfecto… Bien, pues, me gustaría decir algo al respecto: no estoy de acuerdo con ninguna de las dos afirmaciones.

La genialidad no ha desaparecido; existe y tiene nombres propios, nacionales y foráneos, de jóvenes y de viejos, de los que hacen una película al año y de los que tardan 5 años en volver a trabajar, de hombres y de mujeres, entre otros: Almodóvar, Park Chan- wook, Tarantino, Winterbottom, Coen, Coixet, Niccol, Anderson… por decir unos pocos y genuinos.

Tiene gracia. Trabajas duro para poder irte de un sitio y cuando finalmente puedes hacerlo encuentras una razón para quedarte.
Ethan Hawke en Gattaca

Si buscamos un ejemplo de esta paradoja en el cine, el más reciente lo encontramos en la última cinta de Gondry. El director de ‘Olvídate de mí’ en 2008 estrenaba ‘Rebobine, por favor’ en la que nos hace llorar de la risa ridiculizando a la propia industria del cine. Es una película que, ‘plagiando’ fragmentos de otras películas, denuncia la falta de originalidad del cine y aún así, no deja de ser original… oigan, un genio.




-Teniente Dan, ¿qué está haciendo aquí?
-Me he decidido a dar el paso…
-Pero si no tiene piernas,
Teniente Dan
Tom Hanks y Gary Sinise en Forrest Gump

Unos dirán que se han acabado las ideas, no pocos podrán afirmar que el cine murió con Hitchcock, Wilder o Welles; habrá también a quiénes sólo les guste ver las películas del Oeste de Canal Nou a las cuatro de la tarde, y todas las opiniones serán válidas: son opiniones. Lo único que hay de objetivo en todo esto es que hay películas para todos los gustos y algunas nos marcan para siempre, porque tienen ese poder, el poder de maravillarnos o de repugnarnos, de enamorarnos o de hacernos enrojecer de rabia.

Hay frases, imágenes o músicas que están unidas irremediablemente a una película, a un personaje, a un guionista, a cualquiera que las haya escuchado y a todos aquellos que son capaces de recordarlas.

Un excremento, eso me parece el doctor Evans Pritchard. No se trata de tuberías, hablamos de poesía. ¿Cómo se puede describir a la poesía como el concurso de Miss América? Sí, me gusta Byron le doy 42 puntos, pero le fallan las piernas…

Robin Williams en El Club de los Poetas Muertos

Ese bagaje cultural es lo que nos define como individuos de una época en la que el arte, en sus diversas manifestaciones, se concentra en la pantalla de cine, en el olor de las palomitas (¡malditos hijos del capitalismo!); en 35 mm de celuloide, en 24 fotogramas por segundo…

En la música de El último mohicano, en la cabeza de un caballo en El Padrino o en cualquiera de los diálogos de Martín (Hache); en la fuerza de Gattaca o en la ternura de Amèlie. En la vuelta de tuerca de Doce monos o en el mundo imaginario de Big Fish. Porque sólo a través del cine podemos ser generales y gladiadores, protagonistas de un reality sin saberlo o policías antidroga más corruptos que los propios delincuentes. Sólo en el cine puede haber una lluvia de sapos a modo de plaga bíblica (pero posmoderna claro)


Le llamabámos Madre Superiora por el tiempo que llevaba con el hábito.

Ewan McGregor en Trainspotting

En cualquier caso, yo seguiré pensando que el campeón gitano de la lucha sin guantes era un crack de dimensiones incomparables y que es, digamos, remotamente posible que el elegido para salvar al mundo tenga un enchufe en el pescuezo, porque como dice el Principito: “Nunca se sabe”.

-¿Vas al psicoanalista?
-Sí, desde hace sólo 15 años. Le daré un año más y después me iré a Lourdes.

Woody Allen y Diane Keaton en Annie Hall

En definitiva, el cine es un compendio de artes, un magnífico medio para expresarse y para llegar al público y una maravillosa herramienta para acabar con esa inmaterialidad, esa incertidumbre de la finitud que nos atormenta, de un modo u otro, a todos los seres humanos.

Por tanto, es probable que seamos lo que la biología o la química dice, pero lo que sí es seguro es que somos lo que queremos ser y nuestra identidad nos la da nuestra gente, nuestra educación, nuestra cultura y el cine y, además, a algunos, éste les proporciona, como a Jeff Daniels en La rosa Púrpura del Cairo, el hálito de vida y les hace inmortales.

Hace tiempo Dick, Barry y yo decidimos que lo que realmente importa es lo que te gusta, no lo que pareces ni lo que eres. Libros, discos, películas… eso es lo que realmente importa. Llamadme superficial… es la jodida verdad.
John Cusack en Alta Fidelidad

Obama declara la guerra a lo nuclear

miércoles, 14 de abril de 2010

En este año 2010 se celebra el 40 aniversario del Tratado de No Proliferación (TNP) y estamos viviendo el renacimiento del tema nuclear en toda su extensión, tanto en lo referente a las armas como en lo que concierne a la energía nuclear.
por Maite Iniesta

Barack Obama, Presidente de EEUU, comenzó la revisión del problema nuclear en abril del año pasado en Praga con un discurso que dio un giro copernicano a la actitud de su Estado con respecto a esta cuestión. Allí Obama afirmó que su país, como única potencia que ha usado la bomba atómica, tiene la responsabilidad moral de liderar este proceso de búsqueda de la paz en un mundo sin armas nucleares.

Además, Obama mencionó en la República Checa el compromiso de su Admón. de conseguir la ratificación por parte del Senado de los EEUU del Tratado de Prohibición Total de los Ensayos Nucleares (CTBT), algo que ya se intentó sin éxito en 1999. En palabras de Obama: “mi Administración buscará inmediatamente y agresivamente la ratificación de los Estados Unidos del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos. Después de cinco décadas de conversaciones, es tiempo de que los ensayos nucleares sean finalmente prohibidos.” Este Tratado sigue, tras 14 años de espera, sin entrar en vigor, no sólo por la negativa de EEUU sino también por la de otros 8 estados.

Retomando el análisis de ese giro copernicano de EEUU en materia nuclear, cabe reseñar el apoyo que está otorgando a los organismos internacionales, tanto a la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) como al Consejo de Seguridad de la ONU. En todo caso, lo más destacado es la insistente llamada a la diplomacia y a la búsqueda de acuerdos multilaterales en pos de un consenso, que se hace necesario más que nunca en este mundo globalizado, para frenar amenazas que ya no afectan a ningún país de forma aislada, sino a todos en conjunto y es responsabilidad de todos cooperar y encontrar soluciones.

La apertura de Obama al sistema de gobernanza global ha supuesto un importante cambio de signo en la política exterior norteamericana, que vivió unos años de aislamiento en la comunidad internacional debido a las ‘escapadas’ unilaterales del anterior Presidente, el afortunadamente pretérito, George W. Bush.

Con la nueva actitud adoptada por el Presidente de EEUU se está más cerca de progresar hacia nuevos acuerdos. La predisposición a negociar de la mayor superpotencia mundial presiona a los demás países para acercar posturas y llegar a declaraciones conjuntas y pactos con objetivos realistas, factibles y satisfactorios para todos.

En esta línea, la Admón. de Obama ha reducido el rol de las armas nucleares en sus políticas de defensa (Revisión de la Postura Nuclear) y también ha llevado a cabo la renovación de un importante acuerdo bilateral con Rusia para la reducción de sus respectivos arsenales, el START (STrategic Arms Reduction Treaty), que expiró en diciembre de 2009.

Por otro lado, en su compromiso con esta causa, presidió una sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU el pasado septiembre (con la Resolución 1887 como resultado) y ha contribuido a lo largo de este tiempo a que las actitudes de otros países sean más favorables de cara a la Conferencia de Revisión del TNP (prevista para mayo) y de este modo lograr un fortalecimiento de la confianza internacional en este Tratado y, qué duda cabe, avanzar en un tema tan delicado para la seguridad global.

Como último dato destacar que en Washington acaba de tener lugar una Cumbre de Seguridad Nuclear que reúne a líderes de 47 países y supone el mayor evento celebrado jamás por un Presidente de EEUU. El objetivo es detener la producción de materiales fisibles y controlar su circulación para evitar que caigan en manos peligrosas y eliminar así el riesgo de un ataque nuclear.

Esta Cumbre se inscribe en la necesidad, ya suscitada en 1993 desde la Asamblea General de la ONU, de poner fin a la producción de estos materiales, detener su tráfico ilegal y dotar a los Estados de las medidas de seguridad necesarias para su conservación, su destrucción o su uso (en el caso de la energía nuclear civil) Esta iniciativa se vino a denominar Tratado para la Prohibición de Material Fisible para armas nucleares (FMCT, en sus siglas inglesas) pero no se materializó en nada concreto. Hoy la Admón. Obama revive el proyecto con fuerzas renovadas.

Somos testigos de cómo el liderazgo de Obama está apuntalando un régimen abocado al olvido, con la esperanza de que logre llevar a buen puerto su ingente tarea de la mano de la comunidad internacional.

Más sabe el diablo por viejo que por diablo

domingo, 28 de febrero de 2010

An Education se estrenó en España el pasado viernes y aquellos que aguardábamos con cierta expectación el primer trabajo como guionista de Nick Hornby (Alta Fidelidad) no nos hemos sentido defraudados. La directora, Lone Scherfig, ha realizado un trabajo espectacular, redondeado por unos actores en estado de gracia.

Un guión excelente, basado en un relato biográfico de una periodista británica que el también periodista y escritor Hornby decidió convertir en un guión de cine. Y lo hace añadiéndole su toque personal aunque siempre guardando la forma originaria, creando una película completamente nueva, sin préstamos. Un filme de época, en el que puedes percibir el olor de la madera de los pupitres, la brisa que llega desde el Sena y un lugar donde escuchar una voz femenina francesa desde el tocadiscos se antoja como un placer prohibido.

Con este material ha sabido trabajar la directora danesa Lone Scherfig sobre la que finalmente recayó la responsabilidad de dar vida a esta historia. Tras la renuncia de la directora Beeban Kidron, Scherfig, que había trabajado en películas de corte experimental como Italiano para principiantes (un interesante ejemplo de cine dogma) se mete en la Inglaterra que está a punto de ver nacer el movimiento Beatle, un ambiente profundamente conservador, parecido al que retratara Peter Weir en El Club de los Poetas Muertos allá por 1989 pero desde otro prisma.

Una alumna sobresaliente, amante de la música, del arte y de prácticamente todo cuanto llega de Francia, contempla - desde su jaula de cristal - la vida que ansía y que su padre prohíbe hasta que un día un hombre mayor se la ofrece y ella la acepta. Renuncia de este modo al camino más duro y árido, el estudio, un trayecto que se le antoja largo y desprovisto de emoción, de belleza, de diversión.


En el transcurso de la película podemos darnos cuenta de la evolución que se produce en todos los personajes desde Alfred Molina, pasando por el encantador Peter Saasgard y terminando con la revelación del año(quizás junto a Anna Kendrick, Up in the air) , Carey Mulligan. Esta joven actriz de aspecto infantil ha saltado encima de su destino y se ha convertido en toda una sensación gracias a su papel en esta cinta. Su interpretación está llena de matices, es un trabajo comprometido y auténtico. Está inmensa en su papel de Jenny y, no obstante, ello le ha valido una nominación más que merecida al Oscar compitiendo con actrices de la talla de Helen Mirren y, la siempre colosal, Meryl Streep.

Es una película muy cuidada. Un guión al que le han dado vida con esmero y mucha clase, con una ambientación exquisita, un reparto comprometido, serio y con talento y con destellos de calidad en cada escena.
Nada en exceso, como diría la aquella frase en el templo de Apolo. Si esa es la fórmula de la belleza, en esta película todos los que han participado en ella han encontrado las medidas áureas para realizar un trabajo excelente y duradero, elegante y bien rematado, cargado de detalles y con toques de verdadero cine. Una rara joya, como ya la han etiquetado algunos, que sin necesidad de pirotecnias tecnológicas ha sabido llegar al público, a la crítica y a cualquiera que haya tenido que tomar alguna decisión complicada tratando de ir tras el loco sueño de una vida feliz.

Scorsese se pone tenso

domingo, 21 de febrero de 2010


LLega a los cines la última de Scorsese, Shutter Island, una película que, según el crítico de The Hollywood Reporter, es la más comercial del pequeño gran director... la pregunta que uno se hace tras leer su crítica es la siguiente, ¿qué películas verá este hombre para decir que Shutter Island es comercial? En fin, preguntas retóricas, sin respuesta y sin ningún tipo de lógica.

Posiblemente la cinta esté apoyada por una fortísima campaña de marketing, pero querido amigo Kirk, dudo mucho que la película sea un producto comercial porque no es fácilmente digerible ni igualmente fácil de olvidar. Scorsese se pone tenso y nos pega al asiento con este thriller que encadilará a los fans del suspense y a cualquiera que se considere amante del cine, en general.


El filme es complicado, enmarañado y tramposo; te engaña, te engancha y te vuelve loco, te hace pensar y te corta la respiración... todo un ejemplo del decálogo del me
jor cine de suspense que ni el propio Hitchcock sabría calcar de forma tan completa como se ha hecho en esta película.

El director saca todo el jugo al reparto con
el que cuenta, actores de un talento increíble como Leonardo diCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Michelle Williams, Emily Mortimer y Patricia Clarkson, entre otros. Scorsese se rodea de estrellas para convertir en imágenes una novela realmente poderosa (del mismo autor que 'Mystic River') Un resultado formidable desde todos los ángulos.

Muy remarcable, por otra parte, la desgarradora interpretación de diCaprio, el niño prodigio de Hollywood se ha hecho mayor(!y de qué manera¡) convertido en muso indiscutible de Scorsese desde que le eligiera para el papel protagonista de Gangs of New York hace ya ocho años. Con diCaprio también en el reparto como protagonista, Scorsese ya ganó el Oscar, por primera vez en su larga carrera, por la magnífica Infiltrados y en los proyectos de los próximos años el nombre de diCaprio se repite una y otra vez como actor protagonista haciendo de Sinatra o de Theodore Roosevelt, papeles que quizás le consagren como el actor más versátil de esta generación.

En los últimos años viene participando en papeles de altura (Atrápame si puedes, Gangs of New York, El Aviador, Infiltrados, Diamante de Sangre, Revolutionary Road...) con unas interpretaciones que no pasan desapercibidas y que demuestran su calidad como actor, pero todavía no ha sido reconocido su trabajo, ha sido constantemente olvidado por los miembros de la Academia de Hollywood.

Leonardo diCaprio, en su madurez, es un artista más que consolidado que nos deja papeles como el de esta Shutter Island en la que vuelve a trabajar con su director favorito, el que le ha convertido en una de las estrellas más brillantes del firmamento hollywoodiense. Un actor muy en forma que está viviendo unos años dulces de estabilidad y mucho (y buen) trabajo en el cine.

Sobre la película poco más hay que decir salvo que vayan a verla; merece la pena disfrutar de este filme en pantalla grande. Hagan sus apuestas, yo les aseguro que no dejará a nadie indiferente.

Un artista con luz propia

martes, 16 de febrero de 2010

Paseando hacia ningún lugar por una de las calles de la capital del reino vi a un chico con gorro y perilla. A esas horas de la noche sólo se oía su música… el frío dejaba a los transeúntes en casa. Ese chico que tocaba una acústica y que cantaba como los ángeles sólo buscaba unas cuantas monedas para seguir pagando el hostal donde vivía. Me llamó poderosamente la atención la calidad de su sonido y el hecho de que en una helada noche de enero estuviera allí, tocando para mí, la única que pasaba por aquel lugar. Dejé a un lado las prisas que todo habitante de Madrid tiene a cualquier hora del día y me puse a hablar con él.

David Starlight es algo más que un
músico de la calle, es un artista, un norteamericano de San Francisco que ha decidido cruzar el charco para dedicarse a la música y sentir la experiencia de vivir fuera de su país.
Su padre es del propio SF, pero su madre es mexicana; de este mestizaje cultural quizás sea de donde proceda ese estilo folk que le caracteriz
a. Reconoce que fueron sus padres los que le contagiaron el amor por la música, pues desde que era muy pequeño ha vivido rodeado de discos, escuchando música a todas horas.

Toca solo, con su guitarra y su armónica, y lo hace en el
mismo lugar en que compone sus canciones y las interpreta para todo aquel que tenga un minuto para dejarse contagiar por el encanto de su música: en la calle, en el metro, cerca de algún monumento o en un parque. SI das un paseo por Madrid, y tienes suerte, seguramente podrás escucharlo.

Aunque es su tercer año con nosotros, -y ha mejorado mucho su español-, sigue componiendo en inglés. Acaba de grabar un nuevo disco en directo (¡en sólo un día!) en el estudio de un amigo. El LP se llama 'La Medúsa' y en su MySpace
(www.myspace/starlightmusic) él mismo te dice cómo conseguirlo. También tiene otro disco anterior 'La chica fantasma' y es que -como dice el propio Starlight- a él no le visita la musa, sino fantasmas de mujeres.
En su música no sólo se refleja lo que ha escuchado también lo que ha leído y lo que ha visto. Dostoievsky, Flannery O’Connor y Kerouac en literatura, Shiele y Klimt en pintura. Es un gran cinéfilo: Wim Wenders y Jim Jarmusch son sus favoritos.

Ahora, además de por las calles, se le puede disfrutar en concierto en algunas salas, bares y cafés de Madrid, todo un lujo por muy poco dinero y como dice él: “en una sala íntima donde hay otros cuerpos y puertas cerradas y quizás un toque de calefacción (natural y SUPERnatural) para mantenerles calentitos y cómodos (al contrario de lo que puede ser la experiencia en la calle estos días… ) Un local de gran encanto donde se puede conseguir una infusión maravillosa además de la normal caña, un vino, un café, ¿quizás una empanada?…”

Un músico curtido en las calles de Madrid, con un talento que muchos artistas conocidos quisieran para ellos y con un sentido del humor increíble; incluso cuando está helado de frío, en la calle, con apenas unas monedas en la funda de la guitarra, Starlight siempre tiene ganas de hacer sonreír… y, ¿por qué no? Se siente querido por la gente de Madrid, porque los españoles tenemos “corazones de fuego” y le llena siempre que toca para nosotros en cualquier lugar, por inhóspito que sea, porque la respuesta de la audiencia es siempre genial.

No sabe cuánto tiempo más vivirá en Madrid, a dónde irá luego, ni si seguirá intentado vivir de la música. Por ahora sólo quiere 15 euros que le permitan dormir una noche más sin pasar frío. Starlight es un poeta, un artista que nos regala su arte a cambio de muy poco y que ojalá dé mucho que hablar en el futuro... sobre su vida se podría escribir una novela. Por si alguien le escucha y cree que se ha enamorado, le recomiendo que hable con él... entonces lo sabrá sin ningún tipo de dudas.


La vida en el infierno

viernes, 5 de febrero de 2010

Tal vez no quede tan lejos el día en que el mundo quede despojado de su característica diferenciadora del resto del universo - al menos que sepamos hasta el momento- es decir, la vida. Ese fin del mundo puede llegar po el uso masivo del armamento nuclear, porque choque contra la Tierra un enorme asteroide, porque nos barra cualquier fenómeno meteorológico o simplemente porque llegue un momento en que el planeta azul quede convertido, por la acción del hombre, en un mundo sombrío y tenebroso.

Este es precisamente el punto de partida de The Road una historia desgarradora sobre la vida de un padre y su hijo tratando de sobrevivir en un mundo salvaje despojado de todo lo que pueda parecerse a la vida de hoy en día.

Esta película, que está basada en la novela homónima de Cormac McCarthy - por la que recibió el premio Pulitzer de Ficción en 2007-, no es la primera de este género apocalíptico, muchas otras ya han mostrado ese mundo del post-cataclismo y sus sociedades: 12 monos, Waterworld, Hijos de los Hombres, El Mensajero del Futuro...
Sin embargo, esta cinta muestra lo que late debajo de la curtida piel de los que sobreviven en el infierno de un planeta magullado y saqueado, he ahí su aportación al género.

Las interpretaciones son inmensas tanto del padre, Viggo Mortensen, como del hijo, Kodi Smith- McPhee y la fotografía es espléndida; realmente te llegas a sentir en ese horrible lugar en que se ha convertido la tierra que ahora pisas y das cada paso con ese padre y ese hijo con el dolor de vivir cada día, pensando si merece la pena seguir adelante.

La película es dramática, tétrica, emotiva y, en ocasiones, aterradora; pero también es humana, y es que a pesar de todo lo que pueda hacer el hombre en circunstancias de desesperación (incluyendo el canibalismo) hay algo que hace por el simple hecho de ser humano: amar.
Así, la historia habla del amor, del miedo, de las dudas, del temor y de la esperanza, y de cómo afronta un hombre cualquiera un destino adverso y lo hace imbuido de la fuerza que le da el hecho de ser padre.

Sin duda no recomendable para personas aprensivas ni ultrasensibles porque las primeras lo pasarán mal viendo ciertas imágenes y las segundas puede que se deshidraten de tanto llorar. Sin embargo animo a que vayan a verla todos aquellos que quieran hacer el viaje con este padre y este hijo y pensar qué harían ellos en tales circunstancias.

Canciones para contar una vida

martes, 2 de febrero de 2010

FICHA

Título: Bruce Springsteen: Más duro que los demás. El Boss a través de sus 100 mejores canciones

Autora: June Skinner Sawyers

Editorial: Ma non troppo, Barcelona (2008)

Nº de páginas: 272 páginas


Bruce Springsteen: Más duro que los demás.

Se trata de una pequeña joya que todo fan del Boss debería tener en sus estanterías. Comenta el origen de cada canción, las anécdotas relacionadas con su grabación y difusión y las reacciones que suscitaron cuando salieron a la luz. Comparte la visión de las referencias literarias, históricas y culturales de las canciones. Contiene, además, numerosa información adicional, fotografías, diversos apéndices en los que incluye una lista completa de las canciones, la discografía y la bibliografía de referencia para comprender a unos de los mejores y más prolíficos músicos de los siglos XX y XXI: Bruce Springsteen, con más de 250 canciones publicadas.

Recopilar una lista de las ‘mejores’ canciones de Springsteen es un asunto delicado, como sabrá el lector si ha intentado alguna vez hacer algo parecido para grabar a un amigo o simplemente en plan Alta Fidelidad (novela de Nick Hornby llevada al cine por Frears en 2000)

En este libro se ofrece una lista subjetiva de las que la autora considera las 100 mejores canciones de Springsteen pero no sólo se dedica a hacer listas sino que utiliza esas canciones como punto de partida para poder reflexionar, informar y meditar de forma que quizás haga escuchar las canciones de forma diferente.

Skinner bucea en la génesis de las canciones, hace una interpretación en base a la vida del Boss y ‘traduce’ muchos de los secretos escondidos en sus letras. Conecta con Whitman, te demuestra que algunas letras podrían ser guiones de cine con indicaciones escénicas. Sigue el rastro de las influencias que han inspirado estas canciones: desde todas las películas a artistas como Hank Williams y Flannery O’Connor.

Hace sus comentarios a partir de una combinación de entrevistas publicadas, reflexiones personales y sus propias interpretaciones, pero también comparte la opinión de otros críticos y expertos. Además, los fans de Bruce Springsteen figuran entre los más pasionales del mundo. La identificación entre este cantante y su público es intensa y sincera. Para el Boss la música es más que un mero entretenimiento, es una llamada, una forma de salvación colectiva. Cuando era más joven pensaba que el Rock and Roll podía salvar vidas; salvó la suya. Al ir madurando esta evolución se refleja en su música.

El libro efectúa un viaje por la vida de Springsteen a través de sus canciones y es una pieza de museo para todos aquellos que realmente quieran conocer a fondo a uno de los mayores mitos de la historia de la música. Él mismo ha denominado el acto de coger una guitarra y cantar como automedicarse. Springsteen es un intérprete consumado y un narrador de excepción. Este libro recoge, pues, sus mejores historias, sus mejores canciones.